Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta hotel singular. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hotel singular. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de agosto de 2014

Escapada al hotel rural Es Trull de Can Palau, en Ibiza

A sólo 1 kilómetro de la capital de la isla de Ibiza y de sus mejores playas se encuentra esta pequeña joya. Un hotel de fachadas blancas, muros desnudos de piedra, colinas verdes y vistas impresionantes, perfecto para desconectar del ruido y las prisas. ¡Estoy deseando irme de vacaciones!

Fachada del Hotel Es Trull de Can Palau, en Ibiza.
Es Trull se encuentra en la finca Can Palau, rodeado de almendros, olivos, algarrobos, pinos e higueras que llenan el aire de aromas mediterráneos. Se trata de una antigua casa payesa de más de 300 años rehabilitada que ha mantenido su esencia rural, la madera, la piedra, la luz, el agua y el Trull, el centenario molino de aceite que da nombre al hotel.
Fachada del Hotel Es Trull de Can Palau. 
Exterior del Hotel Es Trull de Can Palau.
En la restauración se conservó su arquitectura original y el estilo ibicenco de blancas fachadas y amplios ventanales, y se recuperaron los muros de piedra, la era y el aljibe. Pero, además, se sumaron todos los avances y comodidades que se esperan en un hotel de lujo.

Piscina del Hotel Es Trull de Can Palau.
Terraza con jacuzzi del Hotel Es Trull de Can Palau.
Es Trull tiene 2 suites y 8 habitaciones dobles decoras con mimo cada una de forma diferente. Todas tienen salón y vistas a la antigua ciudad de Ibiza (Patrimonio de la Humanidad) e, incluso, a la isla de Formentera.

Habitación con cama con dosel del Hotel Es Trull de Can Palau. 
Habitación del Hotel Es Trull de Can Palau. 
Baño con bañera de hidromasaje del Hotel Es Trull de Can Palau. 
Y por si todo esto fuera poco, el restaurante, dirigido por el chef Borja Mendoza, también es una maravilla con una carta mediterránea y otra ibicenca a base de productos autóctonos.
El sitio perfecto para perderme...

lunes, 12 de mayo de 2014

Riad Abracadabra, un oasis de calma en Marrakech

Contemplar el amanecer mientras desayunas, o el anochecer mientras cenas; disfrutar de un baño mientras contemplas la mezquita Koutoubia o la cordillera del Atlas; cargar fuerzas antes de volver a pasear por la Medina…

Hace poco más de un mes os hablaba en un post de una nueva tienda online, Abracadabrastore, que llevaba todo el estilo de Marruecos a nuestras casas. Pues hoy os quiero contar el otro proyecto que surgió de la mano de la tienda y que sí requiere cruzar el Mediterráneo para verlo. Se trata de Riad Abracadabra, un lugar único en el que hospedarse en Marrakech.


Dentro de las viejas murallas que rodean la Medina destaca este antiguo palacete restaurado con un gusto exquisito por los dos primos hermanos, Inés Bultó y Bruno Oliver, que decidieron embarcarse en los dos proyectos (también la tienda) atraídos por un país que adoran. Tras dos años de rehabilitación, el resultado no podía ser más espectacular: un hotel singular en el que uno parece transportarse al pasado pero que reúne todo aquello que puede satisfacer las necesidades de los turistas y viajeros de hoy.



Adentrarse en Riad Abracadabra implica un viaje por los colores, texturas y fragancias propias de Marrakech. Y es que el tadelakt (cemento pulido artesanal), el zellij de Fez o el bejmat (barro cocido), materiales autóctonos utilizados para su restauración, junto a los pétalos de rosas, las especias, las alfombras bereberes o el sonido del agua de la fuente centra contribuyen a hacernos sentir como en el cuento de las mil y una noches.



El hotel también destaca porque la atención es cercana y detallista, y es que dispone solamente de 8 habitaciones. Para dos, tres y hasta cuatro personas, cuentan con su propio salón, vestidor y biblioteca y están decoradas con un mix excelente de estilo beréber y colonial. Todo esto lo hace el lugar perfecto para perderse unos días y desconectar de las prisas, las preocupaciones y la vida diaria.





Un lugar mágico que te atrapará y te seducirá desde el primer momento. ¿Te animas en estas vacaciones?